10 acciones decisivas para emerger más fuertes en el 2021

Las diez acciones que las empresas pueden, y tal vez, deberían hacer, descritas a continuación, se han definido según la última colección curada de entre los más de 530 artículos que McKinsey & Company ha publicado sobre la crisis del COVID-19 desde marzo de 2020. Se trata de una selección de artículos relacionados con la Reforma, la última de las cinco etapas en el camino que las empresas llevan recorriendo desde la crisis actual a la siguiente normalidad, según la consultora global. Las cuatro anteriores son Resolución, Resiliencia, Regreso y Reimaginación.


Hay muchas formas diferentes de liderar, pero independientemente del tipo de negocio o geografía, se plantea que las diez acciones detalladas a continuación son aquellas en las que se puede encontrar un camino para emerger más fuerte.

Por supuesto, no todas las empresas deben realizar las diez acciones; las condiciones difieren. Sin embargo, cubren la gama de actividades posibles que encajan con las situaciones en las que se encuentran los líderes de hoy.


1. Piense en el regreso como un nuevo músculo, no como un plan

Muchos hablan del regreso al lugar de trabajo como un plan a implementar: una serie de pasos sistemáticos para alcanzar algún tipo de modelo operativo estable, en un mundo donde las vacunas están adecuadamente disponibles o se ha alcanzado la inmunidad de rebaño. En muchos casos, estos planes sugieren un regreso a alguna versión identificable del pasado. Sin embargo, continúan aumentando las incertidumbres intrínsecas que podrían frustrar esos planes. Los ejecutivos admiten fácilmente, por ejemplo, que es difícil escribir un plan de retorno determinista debido a la probabilidad de un resurgimiento, los descubrimientos sobre cómo se transmite el virus y a quién afecta, la naturaleza y duración de la inmunidad, etc. Algunos sienten que los acontecimientos recientes han generado una ganancia de productividad real por el teletrabajo que no quieren perder. Sin embargo, reconocen que un cambio total hacia el trabajo remoto ha tenido muchos falsos amaneceres. El comportamiento del cliente es una tercera incógnita. Las empresas ven el claro cambio hacia lo digital entre los consumidores y su impacto inevitable; pero no está claro si una vez que la pandemia retroceda, estos clientes volverán a sus viejas costumbres o si la pandemia creará nuevos tipos de consumidores.

Dadas estas y otras incertidumbres y la necesidad de experimentación y aprendizaje rápido para navegar a través de ellas de manera efectiva, se cree que el siguiente paso en la respuesta de las empresas no puede considerarse una fase en absoluto. Será abierto en lugar de fijo en el tiempo. Un mejor modelo mental es pensar en desarrollar un nuevo "músculo": una capacidad empresarial para absorber la incertidumbre e incorporar lecciones en el modelo operativo rápidamente. El músculo tiene que ser de "contracción rápida", caracterizado por la voluntad de cambiar planes y basar decisiones en hipótesis sobre el futuro, respaldado por microdatos actualizados continuamente sobre lo que está sucediendo, por ejemplo, en cada ubicación minorista. Y el músculo también necesita algunas fibras de "transición lenta" para establecer planes a largo plazo y gestionar los cambios estructurales. Muchas empresas están tratando de aguantar hasta una reapertura total, tal vez posible gracias a una vacuna o inmunidad de rebaño. Mientras tanto, están configurando sus recursos para que estén listos para entonces. Eso es arriesgado; una reapertura completa podría tardar muchos meses, meses en los que las empresas deben adaptarse a la realidad para sobrevivir.

En esta sección, se describe cuatro fuerzas cuyos resultados inciertos darán forma a los años venideros, así como los pasos necesarios para desarrollar el músculo de regreso para lidiar con estas fuerzas, especialmente el centro nervioso que impulsa el músculo. Una vez que el centro se haya construido e incorporado a un nuevo modelo operativo en toda la organización, las empresas poderosas estarán listas para una nueva era de competencia. No se sostiene que este trabajo hará que las empresas estén preparadas para el futuro; la pandemia ha puesto de manifiesto la locura de esa idea, pero sí se asegura que desarrollar un músculo de retorno es la disciplina adecuada para estos tiempos.

  • La metamorfosis de la demanda

Planificar la demanda es extraordinariamente desafiante. Hay muchos escenarios de recuperación macroeconómica sobre la mesa, desde finales de 2020 hasta más allá de 2023. Cada sector tiene sus propios efectos particulares de la pandemia: en todas las categorías, la cantidad de consumidores que ahora usan canales digitales ha aumentado en un promedio de aproximadamente 20 a 25 por ciento, no obstante, el cambio a lo digital no es de ninguna manera universal, en banca por ejemplo, encuestas recientes de McKinsey encuentran que apenas el 13 por ciento de los clientes minoristas esperan usar más los servicios de banca móvil y el 7 por ciento los usará menos. Eso se traduce en amplias variaciones en el timing y la fuerza de una recuperación de la demanda. El consumo general ha caído no solo como resultado de esta mayor incertidumbre económica, sino también de las continuas preocupaciones sobre la salud personal y una mayor preferencia por conexiones más simples con la familia en lugar de artículos o experiencias costosos. La recuperación económica en China ha sido una de las más rápidas del mundo; sin embargo, su consumo sigue siendo más de un 20 por ciento menor que antes del brote.

  • Cambios rápidos en la fuerza laboral

Con decenas de millones de puestos de trabajo perdidos y más por venir, la fuerza laboral está absorbiendo la peor parte del golpe económico. El mayor desafío que enfrentan los empleadores puede ser decidir cómo y cuándo agregar trabajadores a la nómina. Curiosamente, con tantas personas desempleadas, algunas industrias están experimentando escasez. Muchas personas no pueden regresar a sus trabajos debido a problemas relacionados con la salud, incluidos los trabajadores que están enfermos, en cuarentena, cuidadores o vulnerables a infecciones. Pero los empleadores también están descubriendo que los conjuntos de habilidades que se necesitan recientemente son escasos, como las habilidades de ventas digitales en las fuerzas de ventas de campo B2B, las técnicas de gestión basadas en la productividad en un momento en que la productividad es más difícil de medir, y muchas otras.

Respecto al trabajo remoto, algunos están encantados con su mayor productividad y flexibilidad, así como con el tiempo y la cordura recuperados de los viajes largos y estresantes. Otros están ansiosos por volver a la oficina: para ellos, la falta de una configuración de oficina en casa y la incapacidad de separar el trabajo de la vida son fuentes importantes de estrés. Finalmente, a medida que las empresas prueban nuevos modelos de trabajo remoto e in situ, pueden surgir nuevos desafíos, como subculturas muy diferentes para estos dos grupos de trabajadores, con normas, expectativas de los empleadores y salud del equipo muy diferentes.

  • Cambios en la regulación

Los reguladores y gobiernos de todo el mundo están utilizando diversas filosofías de salud pública. Una amplia gama de creencias sociales, realidades económicas y desafíos políticos subyacen estas opciones. Para los líderes cuyas empresas abarcan múltiples geografías, garantizar la coherencia es un gran desafío. Es comprensible que los líderes empresariales estén ansiosos por proteger a sus empleados al tiempo que garantizan el cumplimiento de sus obligaciones. Saben que necesitan establecer algún nivel de productividad para preservar el futuro de sus empresas.

  • Incrementar la información sobre protocolos de seguridad

La mayor actividad económica y la reducción del distanciamiento físico han impulsado un resurgimiento del virus. Estos desarrollos tienen lecciones importantes para las empresas: cualquier régimen de intervenciones que establezcan no puede ignorar a los pacientes presintomáticos y asintomáticos. Debe haber un enfoque real en las instalaciones y cómo están configuradas. Las preocupaciones iniciales sobre los importantes cuellos de botella en las pruebas están, de forma lenta pero segura, comenzando a disminuir. Esta buena noticia coincide con la llegada de una gama más amplia de opciones de prueba. Las pruebas serán una cuestión fundamental en las próximas semanas y meses a medida que un número cada vez mayor de empleadores intente garantizar un regreso seguro al lugar de trabajo. Toda la nueva información debería ayudar a las empresas a establecer pautas de distanciamiento, escalonar turnos, desarrollar nuevos modelos híbridos in situ / remotos, etc. Cada movimiento tendrá que ser evaluado inmediatamente y refinado según sea necesario.