Gestión del riesgo y resiliencia: Una tendencia global

* Por: Manuel Pallares


Las comunidades pobres y marginadas a nivel mundial, se ven afectadas de manera desproporcionada por los desastres y los cambios negativos, por lo que su incapacidad para superar amenazas puede obstaculizar permanentemente sus posibilidades de desarrollarse de manera sostenible. Pero aquellas comunidades que pueden superar dificultades, suelen adquirir mayor fortaleza y capacidades más amplias.

Dado esto, existen asociaciones privadas o público-privadas que buscan promover la resiliencia frente a amenazas de distinta índole y que se están convirtiendo en una tendencia global. Ejemplos de tales asociaciones incluyen al Global Resilience Institute, Global Resilience Partership, entre otros. Así también, hay grandes empresarios como Bill Gates y Warren Buffett, quienes están haciendo múltiples llamados al mundo para invertir en la prevención y preparación frente a nuevas pandemias, efectos del calentamiento global y otras emergencias que podrían golpear gravemente a la economía y afectar negativamente la vida de millones de personas.


En el ámbito local, Ecuador al ser un territorio pequeño y en vía de desarrollo, es altamente vulnerable a riesgos naturales, sociales y sanitarios. Por lo que grandes desastres pueden afectar a una parte importante de la población y de la infraestructura productiva, poniendo en riesgo la estabilidad del país en su conjunto.


En los últimos eventos catastróficos que han afectado al país, como el terremoto de abril 2016 y la pandemia por COVID-19, el sector empresarial articulado con la sociedad civil, ha demostrado ser un factor clave para asistir a la población. Un ejemplo de ello es Fundación Raíz (entidad privada sin fines de lucro dedicada a ayudar a comunidades vulnerables, en caso de crisis por desastres naturales o de otro tipo) con su proyecto CAEMBA, quienes tras el terremoto y actualmente en el contexto pandemia, han venido trabajando junto a la Sociedad Civil Ecuatoriana y el sector empresarial privado para asistir a la población.



Construcción en 5 días de 20 casas de bambú para familias que habían vivido más de un año en carpas tras los sismos de Tonsupa de diciembre de 2016.


Si bien el sector privado ha sido capaz de llegar y, de manera mucho más eficiente apoyar a las poblaciones afectadas, en estos dos eventos emergentes, como en otros, no ha estado articulado previamente, por lo que los actores empresariales privados improvisaron acciones luego de iniciado el evento. Por esta razón, es fundamental que se promueva la creación de un espacio de coordinación, dentro del sector empresarial privado, para optimizar la respuesta de este sector ante riesgos y amenazas que afecten al país, su población y economía.


Esta iniciativa será de vital importancia para un territorio pequeño y altamente vulnerable a riesgos como el nuestro, donde un evento catastrófico podría poner en peligro la estabilidad social y económica de la nación entera. Esta iniciativa serviría también como vínculo importante entre el sector empresarial y los sectores vulnerables del país, siendo capaz de fomentar condiciones de estabilidad social, crecimiento sostenible y resiliencia.

De crearse dicho espacio de coordinación, el sector empresarial privado podría maximizar su capacidad de asistir a la población en caso de desastres, creando un espacio propio de preparación similar a lo existente en Filipinas, otro país altamente vulnerable a riesgos ambientales y sociales. El sector empresarial de Filipinas, por ejemplo, está organizado alrededor de The Philippine Disaster Resilience Foundation (PDRF), una organización sin fines de lucro creada en el 2009 por una alianza entre los principales grupos económicos. En la actualidad, PDRF trabaja en un esquema de reducción de riesgos sobre toda la matriz de riesgos de Filipinas, y ha sumado a actores académicos de alto nivel como el Instituto Watson de la Universidad de Brown en USA.


Es así que, una característica clave para el éxito de un programa de prevención de riesgos y resiliencia es la conjugación del potencial articulador del sector privado con enfoque en innovación y sostenibilidad. Una iniciativa con enfoque en la innovación podría jugar un rol fundamental en la creación de una instancia de prevención de riesgos, reconstrucción y resiliencia para los países ante escenarios devastadores.



* Manuel Pallares: Biólogo y Geógrafo, presidente de Fundación Raíz Ecuador, una ONG que trabaja junto al sector privado del Ecuador para asistir a comunidades afectadas por desastres naturales o por extrema pobreza desde el terremoto de abril 2016.



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