La demanda del consumidor y su recuperación tras el COVID – 19

El gasto de los consumidores, es una fuente importante dentro de la actividad económica, y colapsó en la primera ola de la pandemia cuando esta se extendió por todos los países a principios de 2020. Fue ahí cuando los consumidores se vieron obligados a cambiar su comportamiento, las empresas a transformar los modelos comerciales y los gobiernos a ajustar las regulaciones. Y así como el coronavirus ha afectado a regiones e individuos de formas muy diferentes, el impacto económico también ha sido muy afectado. Los trabajos los cuales pueden hacer que sus empleados trabajen desde casa han mantenido sus empleos y sus ingresos, acumulando más ahorros mientras se ven obligados a recortar el gasto debido a los bloqueos, las restricciones de viaje y los temores de salud; otros perdieron empleos e ingresos o cerraron negocios y han tenido problemas para pagar las facturas.


Si bien hay motivos para ser optimistas sobre una sólida recuperación en el gasto de los consumidores una vez que se controle el virus COVID-19 debido a la demanda reprimida y una acumulación significativa de ahorros, la pandemia, como otras crisis, dejará cambios duraderos. Comprender lo que eso significa para el comportamiento de los consumidores y la recuperación del gasto de los consumidores, es un factor crítico para la recuperación económica mundial, y es el tema central de este informe.



En el siguiente artículo se analizó el gasto de los consumidores en China, Francia, Alemania, el Reino Unido y los Estados Unidos. Se dividió a los consumidores en nueve segmentos según la edad y los ingresos para determinar el tamaño y la forma de la recuperación de la demanda de los consumidores. Luego, basándose en un análisis en profundidad de seis estudios de caso de sectores que cubren casi las tres cuartas partes del gasto del consumidor y abarcan un amplio espectro de la vida del consumidor, se determinó cómo es probable que evolucione la combinación de la demanda del consumidor y qué cambios de comportamiento inducidos por la pandemia es probable que se quede.


La repentina y profunda caída en el gasto de los consumidores en China, Estados Unidos y Europa Occidental, que varió del 11% al 26% en los primeros meses de la pandemia, resultó principalmente de recortes en los servicios en persona, especialmente viajes, entretenimiento y comidas.


Estas categorías han ido creciendo a largo plazo y las encuestas a los consumidores indican un probable aumento de demanda después de la pandemia. El aumento en la tasa de ahorro en los Estados Unidos y Europa Occidental, dejó a muchos hogares en una posición sólida para gastar después de la pandemia.


Eso quiere decir que una vacunación masiva que poner fin a la pandemia podría restaurar la demanda de los consumidores a los niveles previos a la pandemia, impulsada por el aumento de la confianza del consumidor, la demanda reprimida y los ahorros acumulados. La recuperación del gasto del consumidor de China después de obtener el control del virus COVID-19 es otro motivo de optimismo para la mayoría de los países.


Como resultado, la polarización del consumo entre personas de ingresos más altos y más bajos puede aumentar. Se espera que el gasto de las personas de ingresos medios y altos se recupere a los niveles antes del COVID-19 entre 2021 y 2022, mientras que el gasto de las personas de ingresos bajos podría caer por debajo de los niveles anteriores a COVID una vez que expiren las medidas establecidas. Sin embargo, esto depende en la rapidez con la que los riesgos para la salud retroceden con las vacunas y si los gobiernos brinden más apoyo económico.



Se espera una recuperación más lenta pero más equilibrada en Europa, con una desigualdad menos pronunciada que en Estados Unidos. Dado que los programas de trabajo de corta duración han ayudado a proteger el empleo (aunque con jornadas laborales más cortas), existe una mayor probabilidad de que los empleados mantengan sus puestos de trabajo y eviten una caída en la renta disponible en 2021. Sin embargo, existe incertidumbre sobre lo que podría suceder con puestos de trabajo una vez que se retire el apoyo del gobierno.


Por otro lado, los consumidores de altos ingresos no experimentaron un aumento de ahorro tan grande como en Estados Unidos y la caída del consumo fue más severa en Europa. Como resultado, es posible que los hogares de altos ingresos no aceleren su gasto tan rápido como en los Estados Unidos.


Una vez que el virus esté bajo control y la reapertura esté en marcha, se espera que tres factores determinen la fuerza y ​​la sostenibilidad de la recuperación de la demanda de los consumidores: la voluntad de gastar de los hogares de altos ingresos, las restricciones de ingresos en los extractos de bajos ingresos y lo que hagan los hogares de ingresos medios y altos con sus ahorros después de la pandemia (consumir, retener, invertir o pagar deudas) tendrá un impacto en la recuperación del consumo. Las inversiones realizadas en bienes raíces u otros activos a largo plazo no tienen un gran efecto multiplicador directo y pueden tardar años en sumarse al consumo agregado.



Para más información acerca de la demanda del consumidor en tiempos de pandemia puedes ingresar al siguiente link: https://www.mckinsey.com/industries/consumer-packaged-goods/our-insights/the-consumer-demand-recovery-and-lasting-effects-of-covid-19